Creo que tenemos distintas experiencias, yo tengo dos y ella una. Pero a lo que me baso en esto es hablar del PERDON, y con respecto al perdón familiar, de un amor, del más profundo amor.
Yo: Fui criada toda mi vida por una maravillosa madre que sigo agradeciendo cada día las cosas que me puede brindar con todo su esfuerzo, porque quizás no es de esas madres súper heroicas que hacen de todo, pero estoy orgullosa de tener una madre tan valiente, tan fuerte. Sé que la vida le golpeó duro, pero ella sigue viva, para mí y mi hermano. Pero… ¿padre? Si hablamos de padres tengo 2, el trucho y el verdadero.
El trucho sigue viviendo, lejos de mí, pero muy cerca… en realidad él es mi papá, tengo su sangre en mi cuerpo, mitad de mi mamá y mitad de él, pero no podría decir realmente que él es mi papá. En mi vida él no se hizo cargo de mi, nunca… hace unos años me pude contactar con él y aclaramos un poco las cosas, pero... cuando un perdedor sabe que jugó y no quiere admitir que perdió, es realmente un mal perdedor y además un cobarde. Cuando intento hablar con él sobre temas “pesados” siempre da vuelta la página fácilmente, pero tengo memoria y sé lo que es el rencor.
El verdadero… es como mi padre adoptivo, el que me crió toda la vida. Todavía recuerdo cuando era chiquita y él venía a ver a mi mamá y yo le decía: - Ariel quédate conmigo hasta que me duerma… pobre, él se quedaba toda la noche conmigo y dormíamos juntos, era la paz que encontraba a la noche, su calor junto al mío. Él fue el que se hizo cargo toda mi vida para mí.
Vivimos un par de años juntos, mi mama se casó con él, hasta que pedí un hermoso hermano, si… ellos dos me dieron lo mejor en mi vida, mi hermano, a pesar de las cosas que tuve en mi vida por ser la consentida y la princesita de todos, mi reino era suficientemente grande para una sola, y yo quería alguien con quien compartirlo, un hermano…
Siempre pensé que si tenía una hermana sería lo más odioso, jajaja, pero no, el destino en ese momento se enfocó en mi, y me dio un hermanito. Si tenemos que hablar de niños, todos los niños y bebes son hermosos, pero el mío es especial (lógico, ni yo me entiendo) es hermoso, y si… es igual al padre… robusto, con rulos, cachetudo, tiene una sonrisa maravillosa, todo lo que pedí, él es el que maneja todos mis sentidos.
Pero todo este texto se enfocaba en el perdón… cada vez que tengo que hablar sobre ellos dos, DETESTO que me digan: - pero a veces tenes que saber perdonar a alguien que comete sus errores…
Yo te voy a decir bien los errores de mi papá, (el trucho/cual tengo su sangre): primero mi papá tubo a mi hermanastro (16), después me tubo a mi (15) y luego tubo a mi hermanastra (9), y ¿saben que es lo mejor de este error? Que TODOS somos hermanastros de distintas madres pero de un mismo padre.
¿Qué puedo perdonar a una bestia así? Perdón… ofendí a una bestia, creo que es más inofensivo que lo que tengo ahora de sangre. Puedo quererlo como compañero, pero nunca podría amarlo, me cuesta hasta respetarlo.
Lo que le pasa a mi amiga es un poco distinto pero a la vez es igual, está triste, necesita ese amor de un padre, pero a la vez lo acepta, pero a la vez su mismo padre está muy lejos de ella. Siente dolor al respecto, no entiende el ¿por qué? del abandono, pero algunas veces uno tiene que dejar a lo que más ama porque así, no podría amar feliz, y además podría hacer sentir a los demás el ODIO.
El padre de mi amiga en sus quince leyó una carta, no la recuerdo muy bien lo que decía, pero algunas veces me acuerdo de la imagen del momento, él… sentado alado de sus hijas, leyéndole una carta, diciéndoles en frente, hasta con una cámara grabándolo, diciéndoles que él cometió muchos errores en su vida, y que no sabría si ellas podrían perdonarlo, pero que sobre todas las cosas, las amaba y esperaba que algún día podrían perdonarlo…
{Aviso: no me acuerdo del texto, pero seguro se refería a eso}
Creo que en ese momento me largué a llorar, fueron las palabras más lindas que escuché de un padre, y hoy en día me pregunto… ¿por qué me callé tanto tiempo y no pude decirle nada a Ariel?, en este año aprendí que NO hay que callarse, que siempre tiene que decirse todo, sea malo o bueno, quizás mañana sea tarde…

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